Article V - Racial Justice

La Iglesia Metodista Unida proclama que de la bondad y el amor de Dios, Dios creó a todas las personas como hijos únicos y amados de Dios. El racismo se opone a la ley, la bondad y el amor de Dios y disminuye la imagen de Dios en cada persona. Alimentado por el privilegio blanco, la supremacía blanca y el colonialismo, el pecado del racismo ha sido un azote destructivo en la sociedad global y a lo largo de la historia de la Iglesia Metodista Unida. Sigue destruyendo nuestras comunidades, dañando a las personas, obstruyendo la unidad y socavando la obra de Dios en este mundo. El racismo debe ser erradicado. Por lo tanto, la Iglesia Metodista Unida se compromete a enfrentar y eliminar todas las formas de racismo, inequidad racial, colonialismo, privilegio blanco y supremacía blanca, en todas las facetas de su vida y en la sociedad en general. 

Texto del Artículo V - Justicia racial aprobado en la Conferencia General de 2024 

Panorama general e importancia histórica

Temas de debate 

El Artículo V del Libro de Disciplina sirve como marco fundamental para el compromiso de la Iglesia Metodista Unida de abordar y eliminar el racismo en todas sus formas. Los recientes cambios propuestos al Artículo V, en la pospuesta sesión de la Conferencia General 2020/2024 en abril/mayo de 2024, han fortalecido este compromiso al reconocer explícitamente el papel de la iglesia en la lucha contra el racismo, la inequidad racial, el colonialismo, el privilegio blanco y la supremacía blanca, tanto dentro de la denominación como en la sociedad en general. Estos cambios reflejan un giro crítico en el reconocimiento y la respuesta de la iglesia a la injusticia racial profundamente arraigada. 

¿Qué es el Artículo V y por qué es importante? 

El Artículo V del Libro de Disciplina es un elemento fundamental en el compromiso de la Iglesia Metodista Unida de erradicar el racismo en todas sus formas. La Conferencia General aprobó que se añadiera el siguiente texto: "La Iglesia Metodista Unida proclama que por la bondad y el amor de Dios,  

Dios creó a todas las personas como hijos únicos y amados de Dios. El racismo se opone a la ley, la bondad y el amor de Dios y disminuye la imagen de Dios en cada persona. Alimentado por el privilegio blanco, la supremacía blanca y el colonialismo, el pecado del racismo ha sido un azote destructivo en la sociedad global y a lo largo de la historia de la Iglesia Metodista Unida. Sigue destruyendo nuestras comunidades, dañando a las personas, obstruyendo la unidad y socavando la obra de Dios en este mundo. El racismo debe ser erradicado. Por lo tanto, la Iglesia Metodista Unida se compromete a confrontar y eliminar todas las formas de racismo, inequidad racial, colonialismo, privilegio blanco y supremacía blanca, en cada faceta de su vida y en la sociedad en general. "Este cambio debe ser ratificado por 2/3 de todas las conferencias de la Iglesia mundial para ser añadido a la Constitución de nuestro Libro de Disciplina. Este cambio propuesto en la Conferencia General refuerza el firme compromiso de la Iglesia en la lucha contra el racismo, el colonialismo, el privilegio de los blancos y la supremacía blanca. 

¿Cuáles son algunos puntos clave del Artículo V? 

1. Reconocimiento explícito del racismo 

El uso de términos como "supremacía blanca", "privilegio de los blancos" y "colonialismo" marca una ruptura con el lenguaje vago.  Al nombrar directamente estas cuestiones, la Iglesia se enfrenta a su propia historia y a su complicidad en las injusticias sistémicas, marcando un momento crucial en la evolución moral de la institución. 

2. Compromiso con el antirracismo 

activo Declarar a la Iglesia Metodista Unida como una institución activamente antirracista empuja a la Iglesia más allá del reconocimiento pasivo y del compromiso en su labor de desmantelamiento del racismo. Este compromiso exige acciones tangibles para desmantelar las estructuras racistas dentro de la iglesia, fomentando una cultura de responsabilidad. 

3. Respuesta al contexto histórico 

Estos cambios están en consonancia con movimientos sociales más amplios que abogan por la justicia racial, como el movimiento por los derechos civiles y las recientes protestas contra el racismo sistémico.  El reconocimiento activo de la injusticia racial por parte de la UMC, al igual que han hecho los movimientos sociales en la sociedad en el pasado, la posiciona como una institución relevante y receptiva que aborda cuestiones contemporáneas enraizadas en injusticias históricas. 

4. Énfasis en la unidad y la sanación 

El lenguaje anima a la Iglesia Metodista Unida a trabajar activamente para erradicar la discriminación y la opresión.  Esta acción promueve la unidad y la sanación, fomentando un entorno más inclusivo y equitativo a través del diálogo y la reconciliación entre los miembros. 

5. Liderazgo moral 

Al incorporar este lenguaje a su Constitución, la Iglesia Metodista Unida se posiciona como líder en la lucha contra el racismo en contextos tanto religiosos como sociales.  Esta acción sienta un precedente para otras denominaciones y organizaciones, fomentando un compromiso más amplio con la justicia y la equidad. 

6. Legado de reforma y justicia 

Estos cambios conectan con la larga historia de reforma y acción por la justicia social de la Iglesia Metodista Unida, así como con una vivencia más profunda de nuestras Reglas Generales: no hacer daño, hacer el bien y permanecer enamorados de Dios.  Al confrontar explícitamente el racismo, la iglesia reafirma su misión de hacer discípulos más justos y equitativos continuando la obra de Jesucristo. 

¿Qué significa esta propuesta de modificación del Artículo V para la labor de la Iglesia Metodista Unida contra el racismo sistémico? 

El Artículo V significa un avance crucial para la Iglesia Metodista Unida en nuestra búsqueda de la justicia racial. Al abordar las injusticias sistémicas y cultivar un ambiente inclusivo, aspiramos a ser una fuerza transformadora para la equidad, la dignidad y el respeto dentro de nuestras comunidades y generaciones de la Iglesia aún no presentes en el Kin-dom.